Oviedo es una ciudad de distancias cortas, hecha para recorrerla caminando. En dos días da tiempo a ver lo esencial sin correr: patrimonio prerrománico declarado por la Unesco, un casco histórico peatonal y una de las mejores mesas del norte. Esta es la ruta que recomendamos.
Por qué Oviedo funciona tan bien para dos días
Cuando se organiza una escapada corta, lo que se busca es un destino abarcable que ofrezca una agenda completa sin agotar. La capital asturiana cumple con nota.
Gran parte del centro es peatonal, así que se camina sin ruido de tráfico y sin necesidad de transporte. Y la ciudad funciona como un museo al aire libre: más de un centenar de esculturas de bronce a pie de calle, desde la Mafalda del Campo de San Francisco hasta La Regenta, frente a la catedral.
A eso se suma su posición. Oviedo es una base excelente para explorar Asturias, con la costa y la montaña a menos de una hora.
Día 1: el casco histórico
Catedral de San Salvador
La ruta empieza en la plaza de Alfonso II el Casto. La catedral es gótica y tiene una silueta asimétrica muy reconocible, porque solo se llegó a levantar una de las dos torres previstas.
Dentro se guarda la Cámara Santa, declarada Patrimonio de la Humanidad, con la Cruz de la Victoria y la Cruz de los Ángeles, los dos símbolos de la identidad asturiana.
Trascorrales, la Constitución y el Fontán
Desde ahí, el trazado medieval lleva a la plaza de Trascorrales, con la estatua de la lechera y las casas pintadas en tonos vivos, y a la plaza de la Constitución, donde están el Ayuntamiento y la iglesia de San Isidoro.
El Mercado del Fontán es parada obligatoria por la mañana. La plaza porticada que lo rodea, con sus balcones de madera y hierro, es el mejor sitio de la ciudad para sentarse a tomar algo y ver pasar a los ovetenses.
La tarde en Gascona
El día se cierra en la calle Gascona, el Bulevar de la Sidra. Decenas de sidrerías concentradas en un tramo corto, con el escanciado marcando el ritmo. Aquí es donde probar la fabada con su compango o el cachopo.
Día 2: prerrománico y museos
Monte Naranco
Reserva la mañana para subir al Naranco, a pocos minutos en coche del centro. Allí están Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, dos joyas del arte prerrománico del siglo IX, también Patrimonio de la Humanidad, con vistas panorámicas sobre la ciudad.
Entender estos edificios es entender la grandeza del antiguo Reino de Asturias. Y su estado de conservación es sorprendente para su antigüedad.
Museo de Bellas Artes y Museo Arqueológico
De vuelta al centro, el Museo de Bellas Artes de Asturias ocupa varios edificios históricos conectados y es de entrada gratuita. Alberga una de las colecciones públicas más relevantes del país, con obras de El Greco, Goya, Picasso y Dalí.
El Museo Arqueológico, en el antiguo claustro del convento de San Vicente, recorre la historia de la región desde la prehistoria hasta la Edad Media.
El dulce, antes de irse
No conviene marcharse sin pasar por una confitería centenaria. Los carbayones, de hojaldre, yema y almendra con glaseado, y las moscovitas, pastas finas de almendra bañadas en chocolate, son las dos especialidades locales.
Cómo llegar y dónde aparcar
Este es el punto que más problemas da a quien viene en coche, y conviene resolverlo antes de salir.
En coche. Oviedo está conectada por la A-66 desde León y por la A-8 desde la costa. Desde Madrid son unas cinco horas; desde A Coruña, alrededor de tres y media.
El centro es zona de circulación restringida en buena parte. Las calles del casco histórico son peatonales, y las de alrededor combinan zona azul y zona verde de residentes. Buscar aparcamiento en superficie un sábado por la mañana es tiempo perdido.
La recomendación práctica es elegir alojamiento con aparcamiento y dejar el coche ahí todo el fin de semana. Una vez aparcado, no vas a necesitarlo: todo lo de esta guía está a distancia caminable salvo el Naranco, que también se puede hacer en taxi o en autobús urbano.
El Iberik Santo Domingo Plaza resuelve precisamente esto. Está a pocos minutos a pie del casco histórico y de Gascona, y dispone de aparcamiento para clientes, de modo que puedes llegar en coche, dejarlo y hacer toda la escapada andando.
Si viajas en tren o autobús. La estación de tren y la de autobuses están juntas, a unos quince minutos andando del centro.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días hacen falta para ver Oviedo? Dos días completos bastan para el casco histórico, el prerrománico del Naranco y uno o dos museos, sin agobios. Con tres se puede añadir una excursión a Gijón o a la costa.
¿Se puede ver Oviedo caminando? Sí. Todo el centro histórico es peatonal o de tráfico muy restringido. La única visita que conviene hacer en coche, taxi o autobús es la del Monte Naranco.
¿Dónde aparcar en Oviedo? El centro tiene tráfico restringido y zona azul, por lo que la opción más cómoda es alojarse en un hotel con aparcamiento y dejar el coche durante toda la estancia.
¿Cuál es la mejor zona para alojarse en Oviedo? La zona del centro, cerca del casco antiguo y de la calle Gascona, para poder volver caminando después de cenar sin depender de transporte.
¿Qué hay que comer sin falta en Oviedo? Fabada con compango, cachopo y sidra escanciada. Para el dulce, carbayones y moscovitas.
¿Hay que reservar para visitar la Cámara Santa o el Naranco? Los horarios de visita varían según la temporada y algunos accesos son con visita guiada. Conviene consultarlos el día antes.
Oviedo es una ciudad que se disfruta despacio. Si estás planificando tu próxima escapada al norte, alójate en el centro y prepárate para recorrerla a pie: reserva tu habitación en Iberik Santo Domingo Plaza y déjate llevar.



